Solicitada

El Tonelero no se tocó, el Arroyo tampoco

Contra la degradación ambiental.
Contra la degradación ambiental.

Como ya lo anticipó UPVA la semana pasada, el Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT) volvía a Ramallo con correcciones para realizar. En la mañana del sábado el intendente Mauro Poletti anticipaba en declaraciones radiales, que los organismos provinciales encargados de su homologación definitiva, rechazaron la instalación del polémico puerto en el paraje “El Tonelero”, así como también el proyecto inmobiliario-termal en la vera del arroyo Las Hermanas. En ambos casos les exigen a los concejales de Ramallo que retrotraigan la zonificación de esos lugares a rural, imposibilitando su instalación.

Las declaraciones del Ejecutivo municipal confirmaron que los funcionarios de la Provincia de Buenos Aires reconocen las ilegalidades que venimos señalando y advirtiendo en distintas oportunidades a lo largo de estos años, con el hecho destacable de que por primera vez se las señalan a las autoridades locales, y los obligan a realizar reformas. Esto se debe al temor que despertó en los responsables provinciales la posibilidad verse afectados por acciones judiciales en el futuro si firmaban el Código en las condiciones en las que se encuentra actualmente.

Debemos destacar en este hecho, la importancia que tuvo el “daño autoinfringido” por parte de los funcionarios municipales y los Concejales, que redactaron y aprobaron la normativa en condiciones tales que la hizo inviable. Por mucho que le hubiera gustado a nuestra organización tener la potestad para intervenir en la redacción de la letra del Código, esto nunca fue así, ya que su elaboración se manejó en el más estricto hermetismo, y considerando sólo los intereses de los empresarios y la voluntad del poder político de turno. Buena parte de las razones para devolver la ordenanza con correcciones, se debió a las reiteradas modificaciones de último momento que no contemplaban sus efectos sobre el cuerpo del reglamento, los constantes parches e improvisaciones, que paulatinamente, fueron haciendo del Código algo cada vez más inviable. En estas inconsistencias habilitaron que, desde diversos sectores sociales se presentaran ante la justicia acciones administrativas y judiciales, y que en última instancia fueran éstas las que sirvieran de advertencia a los funcionarios provinciales, de las mencionadas irregularidades.

Es que la norma, como ya lo mencionamos en reiteradas oportunidades, no fue realizada sobre la base de planes de desarrollo a largo plazo, respaldados con estudios académicos o políticas integrales de crecimiento que concibieran el ordenamiento de manera integral, resolviendo y anticipando diferentes problemáticas a futuro, tales como la falta de infraestructura, el crecimiento de las ciudades, la salud, el ambiente, la radicación de las inversiones, etcétera. El criterio fue la satisfacción de los intereses circunstanciales de los empresarios que se iban presentando en el municipio a lo largo de las distintas gestiones de gobierno. El conjunto resultante fue un enorme lienzo emparchado de correcciones y cambios de último momento, de contramarchas y excepciones, que con cada votación se iba desarticulando cada vez más.

Esto, aunque el intendente no lo vea así, es una enorme victoria para el pueblo de Ramallo. Hemos logrado como comunidad evitar un gran desastre a futuro, y es gracias a esta gran lucha colectiva que venimos dando los vecinos, con una visión de largo plazo mayor que la de muchos de quienes nos deberían representar. Y si seguimos analizando fríamente la situación, nos encontramos ante la enorme oportunidad de hacer, de una vez por todas, las cosas bien: redactar un nuevo COUT armado a conciencia, contemplando los intereses reales de los ramallenses, dando respuestas a nuestras problemáticas y anticipándonos a los desafíos que enfrentaremos a futuro, ya que seremos justamente los ramallenses, los beneficiarios o perjudicados por el contenido de su redacción.

Para los integrantes de UPVA esto supone una enorme alegría, aquello por lo que luchamos tanto y durante tanto tiempo hoy se vuelve realidad, demostrando la falsedad de las afirmaciones de quienes hablaban del puerto como un hecho, y decían que el COUT cumplía con todas las leyes provinciales y nacionales. Esto nos da un enorme respaldo para seguir adelante con nuestras convicciones, confirmando que el camino hacia el que estamos yendo es el correcto y nos alienta a seguir luchando por un Ramallo mejor, y para que vuelva a ser ese lugar donde supimos vivir en paz.

Estas observaciones realizadas por los organismos provinciales reafirmaron la importancia de las luchas populares de las personas que decidieron tomar el destino en sus propias manos. Insistimos una vez más en la necesidad de discutir el COUT de manera integral, franca y abierta, con una participación amplia de vecinos, organizaciones e instituciones locales, a sabiendas de que ello no puede resultar nada en perjuicio de nuestra localidad, ya que quienes mejor conocen y saben defender sus intereses son justamente los propios ramallenses. Una nueva votación improvisada y a las apuradas sólo seguiría, como hasta ahora, demorando la sanción de una reglamentación tan importante como lo es un Código de Ordenamiento.

 

Asociación Civil UPVA (Matrícula Nº 40.677)

Miembro del Renace “Red Nacional de Acción Ecologista”

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