El director adjunto del Hospital José María Gomendio, Martín Gil Miranda, aseguró que la interrupción del Plan Remediar obligó al sistema de salud de Ramallo a reemplazar con recursos propios la provisión de medicamentos esenciales que durante años llegaron desde Nación.
Según explicó, el programa dejó de abastecer al hospital desde diciembre del año pasado y solo se recibió una última entrega para la Unidad Sanitaria de Villa Ramallo a comienzos de marzo. Ante esa situación, el municipio debió realizar dos importantes licitaciones para garantizar la continuidad de los tratamientos. Una de ellas rondó los 350 millones de pesos, mientras que la segunda superó ese monto.
Gil Miranda también advirtió que la demanda en el sistema público continúa creciendo debido a la situación económica. "Hay personas que dejaron de pagar la obra social o no pueden comprar los medicamentos y terminan consultando en el hospital", señaló.
En paralelo, destacó las campañas de vacunación que se desarrollan casa por casa en distintos barrios del distrito para reforzar la prevención. Además de aplicar vacunas, los equipos sanitarios controlan libretas de salud y realizan seguimientos preventivos. "La vacuna sigue siendo una de las herramientas más importantes para salvar vidas", afirmó.