Durante la última semana se registraron nuevos incendios en el predio del GIRSU de Ramallo, lo que motivó la intervención del Cuerpo de Bomberos Voluntarios para controlar distintos focos ígneos activos entre los residuos acumulados. El episodio volvió a poner en evidencia las dificultades operativas y ambientales que presenta el lugar, utilizado como sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos.
Según se indicó, los incendios en basurales requieren un abordaje específico, con maquinaria pesada y tareas de remoción profunda para evitar la propagación subterránea del fuego. En este caso, las tareas se vieron limitadas por la falta de equipamiento adecuado, lo que obliga a concentrar los esfuerzos en los focos superficiales, mientras persiste el riesgo de reactivación.
El impacto de estos episodios se extiende a la comunidad, con presencia de humo en zonas urbanas, posibles efectos sobre la salud y reducción de la visibilidad en caminos cercanos. La gestión, mantenimiento y control del predio dependen de las autoridades municipales, responsables de definir e implementar políticas que reduzcan estos riesgos de manera sostenida.