Los farmacéuticos de Ramallo presentaron una nota formal ante el Concejo Deliberante local en la que solicitan ser eximidos del pago de la tasa de seguridad e higiene. El planteo se fundamenta en que la actividad farmacéutica no debe ser considerada comercial, sino sanitaria, en tanto cumple un rol esencial vinculado al servicio público de salud.
En la carta, los propietarios de farmacias argumentan que su habilitación, regulación y fiscalización dependen exclusivamente de la Provincia de Buenos Aires, a través del Ministerio de Salud y del Colegio de Farmacéuticos. En ese sentido, sostienen que el municipio no tendría competencia directa sobre el funcionamiento de su actividad, lo que reforzaría el pedido de exención impositiva.
Además, remarcan el carácter sensible del servicio que prestan, especialmente en un contexto económico complejo, donde el acceso a medicamentos resulta clave para la comunidad.
El documento fue girado a distintas comisiones del Concejo Deliberante para su análisis. Allí se evaluará la posibilidad de avanzar con una ordenanza que contemple la exención solicitada por el sector.